Conversión segura en el servidor
Comprimir JPG
Reduce el peso de un JPG, gratis y sin cuenta. Elige una calidad, añade tus fotos y cada una muestra cuánto se ha reducido: descarga cuando se vea bien.
Arrastra y suelta tus imágenes JPG aquí
Añade varias a la vez. Cada archivo se procesa y luego se elimina de nuestro servidor.
Hasta 20 MB por archivo Admite lotes
Más alto conserva más detalle; más bajo da un archivo más ligero. Se aplica a las imágenes que añadas después de cambiarlo.
Cola de conversión
→
Tu navegador no pudo leer este archivo, así que se convirtió en nuestro servidor y se eliminó allí de inmediato.
Tu archivo tenía fotogramas o páginas. Esta descarga solo incluye el primero.
Paso a paso
Cómo comprimir imágenes JPG en 4 pasos
-
Añade tus archivos JPG
Arrástralos o haz clic para buscarlos.
-
Elige una calidad
75 es el valor por defecto y sirve para la mayoría de las fotografías. Cada archivo muestra cuánto se ha reducido.
-
Revisa el resultado
Revisa el resultado antes de darlo por bueno: abre la descarga y mírala a tamaño completo, no solo como miniatura.
-
Descarga
Tu original no se modifica.
Conviene saber
Cómo funciona la compresión JPG
La compresión JPEG no se limita a «encoger» una imagen. Convierte la imagen en información de frecuencias y después descarta las partes a las que tu ojo es menos sensible, sobre todo las variaciones finas de color, que las personas notamos mucho menos que las variaciones de brillo.
Por eso el mismo ajuste de calidad se comporta de forma tan distinta según la imagen:
- Las fotografías se comprimen de maravilla. Cielos, piel, vegetación y otros degradados suaves son justo aquello para lo que se diseñó el algoritmo.
- El texto y los bordes nítidos se comprimen mal. Un borde negro sobre blanco contiene el detalle de alta frecuencia que JPEG descarta primero, así que aparece un leve halo, lo que se conoce como ringing o ruido de mosquito.
- Los colores planos pueden llenarse de manchas, porque el algoritmo trabaja en bloques de 8×8 píxeles y los bloques vecinos pueden quedar ligeramente distintos.
Lo importante es entender que estás volviendo a comprimir. Tu archivo ya pasó por este proceso al menos una vez, y el detalle que perdió ya no está. Comprimir de nuevo quita más, encima de lo que ya se quitó. Es lo que se llama pérdida generacional, y se acumula.
En la práctica: comprime una sola vez, a partir de la mejor copia que tengas. No comprimas un archivo, lo edites, lo vuelvas a comprimir y repitas: cada ronda cuesta un poco más y no tiene vuelta atrás.
Calidad
Cómo elegir el nivel de compresión
El número de calidad no es un porcentaje de nada. Es un índice de la intensidad con la que se descarta detalle, y el rango útil es más estrecho de lo que se suele pensar:
- 90–95: apenas más ligero que el original en un archivo que ya se comprimió una vez. Aquí rara vez merece la pena.
- 75–89: la franja razonable. 75 es el valor por defecto y suele reducir a la mitad el peso de un JPG de cámara sin diferencias visibles a una distancia normal.
- 55–74: claramente más ligero. Está bien para imágenes web y correo; revisa de cerca las caras o los detalles finos antes de darlo por bueno.
- Por debajo de 55: los bloques y las franjas de color se hacen evidentes, sobre todo en cielos y sombras. Úsalo solo cuando un límite de tamaño estricto no te deje otra opción.
Si el archivo apenas se reduce, probablemente ya estaba muy comprimido: queda poco que quitar. Baja más la calidad o reduce las dimensiones con la herramienta para redimensionar, que suele ser la palanca más eficaz: reducir a la mitad el ancho y el alto deja la cuarta parte de los píxeles.
Si el archivo crece, has pedido una calidad más alta que la que tenía el original. No se gana nada —el detalle descartado no vuelve—, así que quédate con el original.
Cuándo comprimir es la herramienta adecuada
- Límites de subida. Portales de empleo, formularios de la administración, tiendas online y gestores de contenido antiguos suelen limitar las subidas a 1–2 MB, algo que una foto de un teléfono moderno supera con facilidad.
- Archivos adjuntos en correos. Unas cuantas fotos de cámara superan el límite de la mayoría de los buzones; comprimidas, el mismo conjunto cabe sin problemas.
- Velocidad del sitio web. Las imágenes son lo que más pesa en la mayoría de las páginas, y la velocidad influye tanto en el posicionamiento en buscadores como en cuántos visitantes se quedan.
- Almacenamiento y copias de seguridad. Una biblioteca grande se reduce a una fracción de su tamaño sin diferencias visibles.
Cuándo usar otra herramienta
Si quieres un archivo más ligero para un sitio web, convertir a WebP suele ser mejor que comprimir el JPG: WebP es un formato más eficiente, así que obtienes un archivo más ligero con la misma calidad visible en lugar de cambiar calidad por tamaño.
Si la imagen es mucho más grande de lo que hace falta en pantalla —una foto de 4000 px que se muestra a 800 px—, redimensionarla es mejor primer paso. Reduce el peso mucho más que la compresión y, a diferencia de ella, no cuesta calidad visible al tamaño al que realmente se ve.
Y si la imagen es una captura de pantalla, un diagrama o cualquier cosa con texto, el JPEG no es el formato adecuado. Comprimirla emborronará justo los bordes que la hacen legible. WebP trata mucho mejor ese tipo de imagen.
Cómo llegar a un tamaño de archivo concreto
Si un formulario exige «menos de 500 KB», ve bajando en lugar de adivinar: empieza en 75, mira el tamaño que aparece junto a cada archivo y baja de cinco en cinco. Cada intento tarda unos segundos, así que probar varios ajustes es rápido.
Cuando la calidad por sí sola no basta, reduce también las dimensiones. Una foto con la mitad de ancho y de alto tiene la cuarta parte de los píxeles, lo que casi siempre consigue más que llevar el control de calidad a valores en los que la imagen se deshace a simple vista.
Qué pasa con los metadatos de la cámara
Los datos EXIF —modelo de cámara, exposición, fecha y hora y, a menudo, coordenadas GPS que indican exactamente dónde se tomó la foto— no pasan al archivo comprimido. Suele ser lo que quieres al publicar fotografías.
La etiqueta de orientación se aplica a los píxeles antes de descartarla, así que una foto hecha con el teléfono se sigue viendo derecha y no de lado.
Privacidad
Qué pasa con tu archivo
Esta herramienta funciona en nuestro servidor, así que da el mismo resultado en cualquier teléfono u ordenador. Tu archivo se sube, y esto es exactamente lo que le pasa:
- Se guarda fuera de la parte pública del servidor con un nombre aleatorio, nunca con el nombre de tu archivo.
- Se procesa y el archivo original se elimina de inmediato, tanto si la conversión funciona como si falla.
- El resultado queda tras un enlace firmado que solo recibes tú, que deja de funcionar a los 20 minutos, y el archivo se elimina en cuanto lo descargas.
- Lo que nunca se descarga se elimina automáticamente en menos de 30 minutos.
- La imagen en sí nunca se registra ni se guarda. Si una conversión falla, anotamos los formatos y el error, no el archivo.
- Los metadatos de la cámara, incluidas las coordenadas GPS que indican dónde se tomó la foto, se eliminan del resultado. Solo se conserva la rotación necesaria para mostrar la imagen derecha.
Preguntas y respuestas
Comprimir JPG: preguntas frecuentes
¿Cuánto se reducirá mi JPG?
Con la calidad por defecto de 75, una foto típica de cámara o de teléfono se reduce a la mitad, y a menudo más. Las imágenes que ya estaban muy comprimidas se reducen menos, porque queda menos que quitar. Cada archivo muestra su ahorro real en cuanto se procesa.
¿Comprimir hace perder calidad?
Sí: JPEG es con pérdida, y esta es una segunda pasada sobre un archivo que ya perdió detalle una vez. Con 75, la diferencia suele ser invisible al tamaño normal de visualización. La pérdida es permanente, así que conserva tu original si la imagen es importante.
¿Por qué mi archivo apenas se ha reducido?
Casi seguro que ya estaba muy comprimido, y queda poco que quitar en una segunda pasada. Prueba con una calidad más baja o reduce las dimensiones: con la mitad de ancho y de alto quedan la cuarta parte de los píxeles, lo que suele lograr mucho más que el control de calidad.
¿Por qué mi archivo ha crecido?
Has pedido una calidad más alta que la que tenía el original. Volver a codificar con un ajuste mayor no recupera el detalle descartado, así que obtienes un archivo más pesado con la misma imagen. Quédate con el original.
¿Puedo comprimir la misma imagen varias veces?
Puedes, pero no deberías. Cada pasada descarta más detalle encima de lo que quitaron las anteriores, y el daño se acumula de forma visible. Comprime siempre una sola vez, a partir de la mejor copia que tengas.
¿Se sube mi foto para comprimirla?
Sí. La compresión se hace en nuestro servidor para que funcione igual en cualquier dispositivo. Lo que subes se borra en cuanto se genera la copia comprimida, esa copia se borra en cuanto la descargas y nadie mira tus imágenes.
Sigue explorando
Herramientas de imagen relacionadas
Convertir JPG a WebP
Convierte fotos JPG a WebP gratis y sin registro. Suelen pesar entre un 25 y un 35 % menos con la misma calidad visible.
Redimensionar imagen
Cambia una imagen a cualquier tamaño en píxeles. Mantén las proporciones o fija ambas medidas, con ajustes para redes sociales. Gratis y sin registro.
Comprimir PNG
Reduce el peso de tus imágenes PNG hasta un 70 % conservando la transparencia, con una cuantización de paleta que el navegador no puede hacer. Borrado inmediato...
Convertir JPG a PNG
Convierte imágenes JPG a PNG sin pérdida, gratis y sin registro. Descubre cuándo conviene convertir y cuándo solo obtienes un archivo más pesado.